1
Define el acabado previsto
Indica el sujeto, el estado de ánimo, el detalle prioritario y los límites de la edición. Por ejemplo, solicita un fondo con menos distracciones, pero conserva la textura natural de la piel y la expresión original.
2
Inspecciona el resultado al tamaño de trabajo
Comprueba los bordes, el cabello, los ojos, las manos, los patrones repetidos, los reflejos y la textura fina. La IA puede lograr un cambio general convincente y, al mismo tiempo, introducir un pequeño defecto que importe en impresión o al observar la imagen de cerca.
3
Compara y aprueba de forma selectiva
Conserva el original disponible, compara el cambio con el briefing y utiliza solo los ajustes que mejoren la imagen. Un flujo de trabajo sólido respalda las decisiones en lugar de reemplazarlas.