1
Empieza por el destino
Decide si la imagen es para una ficha de producto, una publicación en redes sociales, un retrato, una diapositiva o una impresión. El destino determina el recorte, el énfasis y la cantidad de texto.
2
Haz una única pasada enfocada
Solicita el conjunto mínimo de cambios útiles: eliminar una distracción, mejorar la iluminación, ajustar el encuadre o añadir una etiqueta clara. Las solicitudes específicas son más fáciles de evaluar que las instrucciones vagas.
3
Comprueba el resultado en contexto
Mira la imagen terminada en el tamaño y la ubicación donde aparecerá. Busca texto cortado, bordes poco naturales, detalles ausentes y cambios que alteren el sujeto.